LONDRES/SANA.- Una bomba hallada en un avión con destino a Estados Unidos podría haber derribado a la nave, mientras que fuerzas yemeníes arrestaron a dos mujeres, madre e hija, sospechosas de estar involucrada en el envío de los dos paquetes con bombas. Los paquetes enviados desde Yemen que contenían explosivos fueron interceptados en Gran Bretaña y Dubái el viernes, provocando amplias interrupciones en los vuelos y una gran investigación internacional. "Puedo confirmar que el artefacto era viable y podría haber explotado. El objetivo podría haber sido un avión y si hubiera detonado podría haberlo derribado", afirmó la secretaria del Interior británica, Theresa May.
Funcionarios dijeron que los paquetes bomba llevaban las señales de un atentado de Al Qaeda, en particular de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP), y parecían incluir los mismos explosivos usados en un intento fallido por hacer estallar un avión comercial estadounidense en Navidad de 2009.
En Washington, la secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, Janet Napolitano, también señaló que las autoridades estaban revisando si otros paquetes habían sido enviados antes de los dos que fueron interceptados.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió que las autoridades de su país no repararían en esfuerzos para encontrar a la fuente de los paquetes, a los que llamó una "amenaza terrorista creíble" dirigida a dos sinagogas.
Uno de los paquetes fue hallado en un avión de carga de United Parcel Service en un aeropuerto ubicado a 260 kilómetros al norte de Londres. El otro fue descubierto en un complejo de FedEx Corp en Dubái. Este paquete interceptado contenía una bomba escondida en una impresora, dijo la policía, cuyos expertos desmantelaron el dispositivo. "El paquete fue preparado de una forma profesional en la que un circuito eléctrico cercano estaba conectado a un teléfono celular con tarjeta SIM escondido dentro de la impresora", afirmó.
El complot originado en Yemen genera más preocupaciones por la seguridad sobre el inestable Estado árabe, visto por Occidente como el hogar de los combatientes más osados de Al Qaeda. El AQAP y uno de sus jefes, el clérigo musulmán Anwar al-Awlak, son blancos prioritarios de EEUU desde que se adjudicaron la responsabilidad por un fallido atentado contra un avión de pasajeros que se dirigía a Detroit el 25 de diciembre de 2009.
La policía dubaití explicó que encontró tetranitrato de pentaeritritol en una impresora y un cartucho de tóner, el mismo material usado en el fallido atentado de fines del 2009. Nadie se adjudicó de inmediato la autoría, pero funcionarios estadounidenses sospechan de AQAP, asociado a Al Qaeda, cuyos militantes provocaron la muerte de 3.000 personas utilizando aviones secuestrados en los ataques del 11 de septiembre del 2001. Los paquetes procedentes de Yemen se encuentran en los aeropuertos de Londres y Dubai e iban dirigidos a instituciones judías en Chicago. Fuerzas de seguridad de Yemen arrestaron ayer a una estudiante de medicina y a su madre en un barrio pobre de Madhbah, en Saná, capital del país. Ambas están sospechadas de estar involucradas en el envío de los paquetes explosivos. El presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh, dijo que su gobierno seguirá luchando contra el terrorismo y Al Qaeda en cooperación con sus socios. "No queremos que nadie interfiera en los temas yemeníes persiguiendo a Al Qaeda", destacó. (Reuter-DPA)