BUENOS AIRES.- La causa en la que se investiga el asesinato del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, presuntamente a manos de una patota vinculada con la Unión Ferroviaria (UF), sumó ayer su quinto detenido con el arresto de Jorge González, quien aparece en las filmaciones luciendo un cuello ortopédico, y que al declarar rechazó las acusaciones en su contra. En tanto, se negó a declarar Salvador Pipito, detenido el jueves por el delito de amenazas a una periodista del canal de noticias C5N que cubrió los hechos.

Tanto González como Pipito continuarán detenidos, informaron fuentes judiciales. González, delegado sindical del ferrocarril Roca, fue apresado en el sur del Gran Buenos Aires por orden de la jueza Wilma López, quien hizo lugar a un planteo de la fiscal del caso, Cristina Caamaño.

A propósito de la fiscal, ayer llegó a Tribunales en un vehículo particular acompañada por dos custodios, lo que llamó la atención ya que habitualmente se moviliza por sus propios medios y sola.

Caamaño rehuyó el contacto con la prensa, pero fuentes judiciales confirmaron que desde la víspera cuenta con custodia policial ya que habría sufrido una intimidación mediante "llamados y movimientos extraños en torno a su oficina".

González, el nuevo detenido, había planteado el martes a la jueza López la "exención de prisión", mediante una presentación "por derecho propio" (sin patrocinio de un abogado), pero le fue rechazado ese mismo día. La jueza deslizó que revestía la calidad de imputado al denegarle esa exención.

El abogado de González, Carlos Froment, explicó que su cliente fue a la marcha que terminó con un crimen "porque se enteró por otros delegados que iban a cortar las vías y quería evitarlo pues cuando eso ocurre los pasajeros agreden a los ferroviarios". González negó haber participado de las agresiones y de las amenazas a la periodista Gabriela Carchak y dijo que no vio quien efectuó los disparos, al tiempo que sostuvo que a Cristian Favale, detenido como presunto autor material del crimen de Ferreyra, no lo conocía. Agregó que otro ferroviario le advirtió que una persona de gorra negra, que estaba con la gente del PO, estaba disparando.

Idéntica declaración
Lo mismo declararon Pablo Díaz, también delegado del Roca, y Juan Carlos Pérez, empleado ferroviario, ambos detenidos en la causa, respecto a que militantes del PO dispararon contra ellos. No obstante, trascendió que habría pericias que descartarían la posibilidad de que desde el PO hayan partido disparos. González, radiólogo y que trabaja desde hace seis años en el Roca, aparece en las imágenes con un cuello ortopédico porque se había lesionado jugando al fútbol y al momento de los hechos estaba con licencia médica, explicó su abogado. (DyN)