El año económico redondea datos favorables, como el del crecimiento del PBI y, por estos pagos, el fuerte rendimiento de las producciones azucareras y limoneras que impactan bien en Tucumán. Pero los empresarios están pendiente de lo que vendrá, de las nuevas cosechas y de las perspectivas que ofrece el escenario argentino. La lluvia de estos días es una buena señal para los cultivos y el manejo ordenado en el azúcar y el citrus anticipa que 2011 estará en línea con lo hecho hasta aquí. Pero, el panorama incorpora otras incertidumbre. Por estas horas, la política agregó convulsión con la muerte a tiros de un joven militante social. "Esto forma parte del desastre institucional que es la Argentina y puede ser muy peligroso para todos, no sólo para el rumbo económico", admitió un hombre del azúcar. Una lógica irrefutable diría que un episodio así tiene sus antecedentes en la medición del riesgo país: la Argentina orilla en torno a los 600 puntos, que aunque está en descenso, sólo es superado en Sudamérica por los datos de Venezuela y de Ecuador, que bordean los 1.100 puntos. Ya hay expertos que anticipan que la bonanza económica podría no ser suficiente para generar un éxito político al oficialismo. "La economía no abarca toda la cabeza de la gente; hay otras inquietudes que pesan: la inflación, la inseguridad, las jubilaciones y esto que pasó es un elemento que afecta directamente a Néstor Kirchner, porque hay mucha gente que quiere moderación, tranquilidad, acuerdos; justo lo que no está ofreciendo el Gobierno", dice un importante politólogo. Los azucareros creen, por su lado, que sus perspectivas se mantendrán buenas, a menos que Guillermo Moreno haga de las suyas. "Vamos bien, pero si Moreno llega a prohibir las exportaciones de azúcar va a ser explosivo para Tucumán", se sinceró un industrial. Así, lo que resulte en 2011 se convierte en la madre de todos los pronósticos y suma otros riesgos innecesarios.