La comisión directiva de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) arrancará la nueva gestión con una iniciativa ambiciosa: exigirán al Gobierno la incorporación a planta de personal de todos los trabajadores que realizan alguna tarea en dependencias del Estado a cambio de un plan social.

"La norma que regula la actividad laboral establece que todo trabajador debe ser considerado empleado de planta, tras cumplir los seis meses ininterrumpidos de trabajo. El principal moroso en esto es el Estado. Entendemos que es tiempo de clarificar la situación de aquellos que vienen siendo rehenes de punteros o dirigentes por el simple hecho de que los inscribieron para que reciban un beneficio", señaló el secretario general de la central, Salvador Agliano.

El dirigente denunció que los Gobiernos nacional y provincial destacan el descenso de la desocupación, pero que esto sólo podría ser así si se incluyen a los que cobran algún beneficio. "Que la Provincia y la Nación arbitren los medios para crear una figura laboral e incorporar a los beneficiarios de planes sociales a las estructuras laborales con un salario, no inferior al mínimo vital y móvil", agregó.

Agliano adelantó las intenciones de la CTA-Tucumán: "empezaremos a luchar por la dignidad de los trabajadores, motor de la actual situación de bonanza financiera del país, y exigiremos la implementación de controles de precios en los productos de la canasta básica".