Las vías del ferrocarril que bordean la calle Marco Avellaneda constituyen un serio obstáculo para los peatones. Los más perjudicados son las madres que transportan sus niños en cochecitos o los discapacitados que se trasladan en silla de ruedas y deben cruzar por San Juan -como en la imagen- o Santiago del Estero.
Obstáculos ferroviarios
LA GACETA / FRANCO VERA