Ciertamente, el hecho no produjo ninguna certeza ayer. Pero sí generó una situación de incertidumbre que no es menor. A la mañana, en la Justicia Federal, se abrieron los sobres que contenían cuatro declaraciones juradas que el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, presentó en distintos momentos, entre 2003 y este año, en poderes de la Provincia y en organismos federales. Como ninguno de los detalles de sus bienes consigna un monto total, no pudo establecerse si su patrimonio tuvo un crecimiento y menos aún si es procedente la denuncia por presunto enriquecimiento ilícito que pesa en su contra. La documentación deberá ser compulsada. En cambio, surgió una discrepancia acerca de si a la investigación debe llevarla adelante el Juzgado o la Fiscalía.