- MAS LUCES, MENOS SOMBRAS.- José Francisco Correa se había desempeñado hasta la semana pasada como titular de la Dirección de Compras y Contratataciones. El viernes, apenas entró a su nuevo despacho de la Contaduría General observó que le faltaba luz. De inmedito ordenó que se incorporen nuevas luminarias en la oficina.

- IMAGENES SAGRADAS.- La ex titular de la Contaduría General, Patricia Beltrán de Salido, todavía no llegó a la sede municipal para retirar sus pertenencias. Según comentaron algunos empleados de esa repartición, la mujer solía tener imágenes de diferentes santos en su despacho. Aseguran que era un sello distintivo de su oficina.

- ¿VUELVE COMO AUDITORA?.- Según trascendió de fuentes municipales, la ex contadora general, Patricia Beltrán de Salido, podrá volver a ocupar su puesto de auditora fiscal. Ese era el cargo en el cual se desempeñaba antes de que resultara elegida por concurso para conducir el órgano de contralor de los gastos de la Municipalidad.

- VISITA DE LA "NENA" MADRINA.- El viernes, cuando se publicó en LA GACETA que había asumido como nuevo contador general, no paró de sonar el teléfono de Correa. Sin embargo, el funcionario admitió que el saludo que más le sorprendió durante esa jornada fue el de su madrina de bautismo Isabel "Nena" de Fuentes. "Ella vino en compañía de su nieto y estaba con el diario bajo el brazo -explicó Correa-. A todo el mundo le decía que yo era su ahijado. Cuando me enteré que estaba por aquí me emocionó muchísimo y se la presenté a todos mis colegas", dijo.

- LA EXCEPCION DE LA REGLA.- Una vez estando en Famaillá, el intendente José Orellana dio una conferencia de prensa. Estaba rodeado por sus colaboradores. Correa contó que "el mellizo" comenzó diciendo que él había elegido a gente joven para llevar adelante la gestión municipal. "Yo estaba al lado -explicó Correa-, entonces me miró y dijo: ?bueno, hay algunas excepciones?", agregó jocosamente Correa, riéndose de sí mismo.

- DEL CAOS COLECTIVO AL ORDEN PUBLICO.- "Cuando volví a trabajar en la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, a fines de 2003, la administración era un caos -admitió el contador general-. Había algunos pícaros que sacaban réditos porque se pagaba en bonos, entonces cobraban más caro. Ahora se han hecho muchas cosas y se nota el orden en la gestión".