El acuerdo alcanzado el 31 de agosto pasado entre el Gobierno tucumano y el Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas), para destrabar el conflicto que mantuvo paralizados durante 16 meses a los hospitales públicos, tuvo ayer un nuevo y positivo capítulo, protagoniza por ambas partes.

Durante dos horas, el Ministerio de Salud fue el escenario de la reunión de la que participaron el ministro anfitrión, Pablo Yedlin, y su par de Economía, Jorge Jiménez, como referentes del Ejecutivo; y Adriana Bueno, Estela Di Cola, Julián Nassif, Jorge Ramacciotti y Francisca Cruz, en representación de los trabajadores de la salud.

Bueno, del hospital de Concepción, explicó a LA GACETA que se trató del primer encuentro de monitorio sobre el cumplimiento del acuerdo al que arribaron hace 45 días. "El diálogo ha sido positivo. Acordamos los mecanismos para acelerar los temas en los había cierta demora por concretar. El más concreto es el pase a planta transitoria de los trabajadores precarizados, es decir, de los monotributistas y de los que integran el Plan Nacer. Encontramos muy buena voluntad de parte de los ministros y el compromiso de que van a apurar los trámites correspondientes", manifestó.

Los autoconvocados también expusieron los problemas del personal que no tiene vacaciones porque el Gobierno paga con demora los reemplazos. "Prometieron instrumentar un sistema de pago rápido para esos casos", dijo Bueno.

También encontraron buena acogida, según la médica, los planteos para que haya libertad de agremiación en el sector, para que se conforme la comisión bilateral de estudio del 82% móvil, y para que se revisen los traslados.