El 46º Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) arranca hoy en Mar del Plata, marcado básicamente por la agenda política del país y con la preocupación de los hombres de negocio de promover el diálogo para encontrar consensos que permitan impulsar políticas de largo plazo. Como la mayoría de estos encuentros de los últimos años, la pregunta por estas horas es si asistirá la presidenta, Cristina Kirchner, o por lo menos algunos de los principales funcionarios del Gobierno nacional. Ocurre que tanto Néstor Kirchner como su esposa le dieron la espalda al Coloquio, porque consideran que este ámbito se convirtió en un espacio crítico a las políticas oficiales. El presidente del Coloquio, Carlos Haehnel (CEO de Deloitte), confirmó que la jefa de Estado ha sido invitada, aunque hasta ahora no tuvo respuesta sobre su asistencia (algunos creen que podría asistir al cierre del evento). El foro se convirtió en el espacio más importante e influyente en el mundo de los negocios, especialmente por el impacto que generan buena parte de los mensajes que surgen de los protagonistas del encuentro que dura tres días. El ex presidente del Gobierno de España, José María Aznar, y el ex presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, serán algunas de los invitados especiales. Pero también se aguarda la presencia del vicepresidente Julio Cobos, del ex presidente Eduardo Duhalde, del gobernador Hermes Binner y de mandatarios oficialistas, como Daniel Scioli y Juan Urtubey. Scioli, pese al veto kirchnerista, se las ingenió para asistir al menos a una de las cenas. "El miedo no es bueno, tampoco la confrontación, en la Argentina no podemos perder la capacidad de disentir", advirtió Haehnel. La ausencia del oficialismo en las disertaciones o entre los invitados permitió a los sectores de la oposición hacerse con el protagonismo central que genera esta caja de resonancia política y económica.