Los vecinos de la calle Catamarca al 300 experimentaron anoche un gran susto. Minutos antes de que el reloj marcara el inicio del nuevo día, observaron que una densa columna de humo salía de una lavandería ubicada en esa cuadra y llamaron a los Bomberos.

Mientras esperaban su llegada, recordaron que el año pasado, en Santiago al 1.400, en un negocio de la misma actividad, una explosión se cobró la vida de cuatro personas, contó el comisario Néstor Osores, titular de la División Bomberos de la Policía. Estaban alarmados. 

"Cuando llegamos, dos uniformados debieron ingresar por una vivienda vecina, al no estar el dueño de la lavandería. En minutos, constataron que se había quemado el motor de una máquina secadora que tenía ropa en su interior. Esto fue lo que provocó la densa humareda. Desconectaron el equipo, arrojaron agua sobre las prendas y ahí se terminó todo. Fue nada más que un susto", expresó Osores. LA GACETA ©


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