Los análisis de los especialistas coinciden: el Seleccionado aburrió y jugó sin rumbo. Por eso, la derrota por 1 a 0 ante Japón fue inobjetable. Las buenas intenciones naufragaron en la falta de precisión y el volumen de juego. LA GACETA invita a sus lectores a contar cómo vieron el partido. ¿Argentina jugó bien? ¿La derrota pierde relevancia por producirse en un amistoso? LA GACETA ©