BUENOS AIRES (Diego Jemio, especial para LA GACETA).- En cualquier momento puede aparecer. Defensa y Justicia dominaba el partido y ganaba por 1 a 0. A los 32 minutos del primer tiempo hubo tiro libre para Atlético. Él se adueñó de la pelota. La acomodó suavemente, vio que el arquero José Ramírez estaba muy tirado hacia su izquierda y le pegó suave, por arriba de la barrera. Preciso disparo para lograr un empate que Atlético no merecía. A la salida del vestuario, el autor del gol, Cristian Chávez, analizó el partido.
"No pasó nada. No jugamos bien, pero pudimos sumar un punto y ahora es tiempo de levantar cabeza jugando de locales", comenzó el ex San Lorenzo. Cuando un periodista lo consultó sobre el tiro libre, Chávez se rió y dijo: "no me hablen de la barrera ni del arquero que estaba muy tirado a la izquierda. El mérito fue todo mío".
Además, contó que Claudio Vargas quería rematar: "le dije que me la deje a mí, que me tenía fe. Por suerte entró y significó el empate de Atlético". Aunque no jugó bien, Chávez destacó del "decano" la actitud y no haber perdido el orden a lo largo de los 90 minutos. "Hoy más que nunca demostramos que este equipo se juega la vida en cada pelota. Por eso, pese a que no jugamos bien, destaco la actitud. Ellos crearon muchas situaciones de gol pero no supieron manejar la pelota. Tuvimos suerte y el arquero anduvo muy bien cuando ellos atacaron", señaló.
Chávez suma tres goles en Atlético y es el máximo anotador del equipo. El primer tanto lo hizo contra Patronato, de Paraná; el segundo -también de tiro libre- fue ante Tiro Federal; y el de ayer se produjo con un disparo desde el borde del área grande. Está a dos goles de Javier Velázquez, de Independiente Rivadavia, el artillero del torneo con cinco conquistas.