Los industriales azucareros argentinos integraron el grupo más nutrido de empresarios que pasaron ayer por la Casa Rosada. Son los principales responsables de las obras que se deben llevar a cabo para que se logre un tratamiento efectivo de la vinaza.

"Fue una muy buena reunión, y quedé gratamente sorprendido por la claridad de los conceptos que formuló el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández", dijo a LA GACETA el presidente del Centro Azucarero Argentino (CART), Julio Colombres.

"En general, Tucumán no tiene clara la magnitud de las inversiones que se hicieron en chimeneas y en calderas. Casi todos los ingenios colocaron filtros para purificar el aire, y hay seis o siete calderas nuevas en funcionamiento, más otras dos o tres en proceso", indicó el empresario.

"El tema de la cachaza cero es una realidad. Los ingenios entendieron que era necesario resolver esta cuestión, y concretaron las inversiones necesarias. En materia de vinaza, el asunto es más complejo", admitió Colombres. "Para resolver el tema de la vinaza hace falta mucha inversión y tiempo, pero todos sabemos que si no lo hacemos estamos complicados. Creo que lo vamos a hacer, aunque no sé en qué plazo", apuntó.

Colombres comentó que, actualmente, los ingenios que producen alcohol ejecutan acciones diversas para deshacerse de la vinaza, como mezclas para fertirriego de cañaverales, o depósito de efluentes en lagunas de sacrificio. "Son soluciones parciales. Las de fondo son todas caras en lo económico. Una alternativa es mezclar vinazas con cachaza, cenizas e hidrógeno para hacer un tipo de fertilizante, o también se puede deshidratar la vinaza para crear carbonato de potasio, o incluso para hacer combustible para calderas", finalizó Colombres.