RIO DE JANEIRO.- Cuando faltan escasos cinco días para los comicios generales brasileños, los 135 millones de electores todavía no tuvieron acceso a los programas de gobierno de los dos principales candidatos a la sucesión del presidente Luiz Inacio Lula da Silva. Ni Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), ni José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), presentaron un documento definitivo al Tribunal Superior Electoral (TSE) con sus propuestas de gobierno.

Rousseff elevó el 3 de julio pasado al TSE un documento titulado "Directrices del Programa 2011/2014", que sin embargo apunta que se trata de un trabajo provisional, y que la plataforma definitiva sería remitida después, incluyendo sugerencias de los demás partidos que integran la amplia y heterogénea coalición progubernamental.

Las directrices "provisionales" incluyen la mejoría de la infraestructura, el mantenimiento de la estabilidad económica, la continuidad de políticas sociales adoptadas por Lula, como "Beca Familia". La candidata buscará una reforma tributaria, aunque no informa detalles sobre el proyecto. Serra se limitó a presentar una serie de discursos, en el que menciona sus propuestas, pero no ha elaborado hasta ningún documento que pueda alimentar la curiosidad de los electores sobre sus planes. En un reciente debate, el candidato del PSDB aseguró que su programa "está en elaboración", y justificó la demora alegando que existe "mucho material" para aprovechar. (DPA)