Los concejales de Famaillá pisaron el acelerador a fondo para elegir la nueva mesa de conducción del cuerpo. Como en una carrera automovilística abrieron el pelotón de un tema clave que comenzará a definirse en octubre en todos los cuerpos legisferantes de la provincia. Sin embargo, la división de los ediles famaillenses (enfrentados en dos grupos de cinco) congelaron por ahora la votación.
En la capital, en cambio, soplan otros vientos más calmos. A pesar de que nadie se anima a decirlo en público, los concejales del peronismo pretenden mantener la misma mesa de conducción. Es decir que la intención primaria es otorgarle la reelección al edil Ramón Santiago Cano en la presidencia del Concejo Deliberante. Este pacto político incluye los avales para Eloy delPino en la vicepresidencia primera y a Hugo Cabral en la vicepresidencia segunda.
Elecciones en el PJ
Un dato que no puede dejarse de lado en este contexto es que se avecinan las elecciones internas del peronismo, previstas para el 12 de diciembre. Una alta fuente del Concejo Deliberante explicó ayer a LA GACETA que ningún concejal justicialista es ajeno a ese escenario interno; especialmente ahora que cada uno está buscando cómo hará su acople para 2011.
"No le conviene al peronismo desarmar la mesa, porque estallarían otros problemas. Además, ¿por qué hacer cambios si (Ramón) Cano se portó muy bien con todos?", explicó un concejal que pidió reserva de su nombre.
La disciplina de Cano se distribuyó en lealtades al alperovichismo y al amayismo. A lo largo de sus dos mandatos consecutivos, el presidente del Concejo Deliberante firmó los expedientes más polémicos de la intendencia. Esto incluye tres aumentos del cospel, y el pliego de bases para la licitación de la recolección de residuos, entre otros temas.
"Se adelantó un año a la elección de la mesa de autoridades con la que queremos llegar al final del mandato", agregó la misma fuente del Concejo Deliberante. Eso implica que el trío formado por Cano, Del Pino y Cabral, elegido en 2009, es el que garantiza un equilibrio entre las distintas corrientes internas del peronismo.
La agenda de definiciones en la capital comenzará a tomar forma en la primera quincena de octubre, según la intención de la conducción del cuerpo. La idea es que al haber una mayoría con pretensiones de mantener la misma mesa de autoridades, el tema se resuelva lo antes posible. De ese modo, no se pondría en riesgo la unidad que prevalece en estos días.