La Justicia aún no tomó ninguna determinación, pero los coletazos del escándalo originado por un video y una foto en la comisaría de El Manantial no se detienen. Ayer la Jefatura de Policía dispuso el pase a disponibilidad del jefe de la Unidad Regional Oeste y el traslado del segundo jefe en el marco de las actuaciones administrativas que se están llevando adelante.

Hoy se cumplen dos semanas desde que se concretó el procedimiento ordenado por el juez federal subrogante Nº 2, MarioRacedo. El sábado 11 de septiembre el magistrado recibió un video en el que se observa al procesado Cristian Achén en la portón lateral de la comisaría de El Manantial. Un adolescente se le acerca e intercambian algo (el video puede verse en LAGACETA.com). Según la denuncia de la mujer que grabó el video, Achén le vende droga al joven que se ve en la filmación. Achén y su hermano Fernando estaban justamente a disposición de Racedo tras haber sido arrestados hace poco más de un año en sus casas de Lules con más de un kilo de marihuana y medio de cocaína en su poder

Tras ver las imágenes Racedo ordenó que Gendarmería Nacional allanara la comisaría de El Manantial. Pero aparentemente la información se filtró y los policías sabían del operativo antes de que se concretara. El comisario general Víctor Pacheco, jefe en ese momento de la Regional Oeste estaba en la comisaría junto con el jefe de la dependencia, Rubén Omar Jaime. Ambos negaron haber estado en conocimiento de lo que iba a suceder. A pesar de que Gendarmería utilizó un perro entrenado, no se encontraron narcóticos.

Mientras Racedo continuaba con la investigación -que contaba además con una fotografía en la que se ve a los hermanos Achén arriba de una moto de la Policía a metros del calabozo de la comisaría de El Manantial-, el Gobierno dispuso que se iniciara un sumario administrativo. Primero fueron pasados a retiro los comisarios Jaime y Jorge Santi, quien había sido reemplazado en El Manantial por el primero. También fueron puestos en disponibilidad los dos subcomisarios que se habían desempeñado en la dependencia, Amado Juárez y Alfredo Gaitán, y luego sucedió lo mismo con el jefe de zona, comisario inspector Víctor Reynoso. Además todo el personal policial fue trasladado.

La más avanzada
En ese sentido, el jefe de la Policía, Hugo Sánchez, defendió la marcha del sumario interno. "La Policía hace todo lo que tiene que hacer en la faz administrativa, que es la que más avanzada y en la cual se probaron irregularidades respecto de dónde y de qué manera debe estar alojado un preso en la dependencia. Este trámite es por aparte de la investigación procesal que lleva adelante el juez Racedo, que no conozco ni estoy informado como para hablar", explicó.

El funcionario precisó que la pesquisa interna abarca a 23 efectivos, incluidos los jefes y subjefes de la comisaría, y que se le tomará declaración a cada uno de ellos por aparte para poder determinar cuándo se produjeron las anomalías. Destacó que no se tomará ninguna medida apresurada, sino que se cumplirá con todos los pasos administrativos obligatorios.

"Creemos que las libertades, privilegios y concesiones a los presos se estaban dando fundamentalmente los días de visita, que son los domingos. No ponemos en duda ninguna prueba, ni los videos, sino que esperamos que la Justicia haga el análisis respectivo y establezca qué pasaba. Como los Achén tienen carnicería, parece que le llevaban carne todos los días para almorzar. No me aventuro a decir nada sin fundamento, y también pido cuidado en el trato sobre este tema, en especial si no se comprueba que haya habido venta de droga", puntualizó. Sánchez admitió que los detenidos gozaban de más salidas de las habituales, y recordó que el abanico de sanciones disciplinarias internas va desde un apercibimiento hasta la separación del cargo.

Ayer el subjefe de Policía, comisario general Nicolás Barrera le comunicó a Pacheco -quien había sido ascendido a comisario general hace pocos meses- que quedaba en disponibilidad. Su puesto fue ocupado por el comisario mayor David Leiva, quien hasta el jueves era segundo jefe de la Regional Capital, quien será secundado por el comisario inspector Guido Salas. En la Capital Leiva será reemplazado con el comisario inspector Ramón Quinteros, quien era segundo jefe de la Oeste.

Responsabilidad
Hace dos días Pacheco, en diálogo con LA GACETA afirmó que se sentía muy mal por lo sucedido, y que creía que las presuntas irregularidades en la comisaría debían ser investigadas. "Respaldo el sumario administrativo. Si se hicieron mal las cosas hay que hacerse responsable. Lo que no puedo creer, porque no observé pruebas contundentes, es que se hubiera vendido droga en la comisaría. Lo de la foto y lo de la salida del preso, en cambio, es grave e inadmisible", consideró. También volvió a negar que él hubiera sabido que se iba a hacer un allanamiento. "Yo había llegado de inspección a la comisaría, como hacía casi siempre con las 33 dependencias que estaban a mi cargo", dijo.

Ayer Barrera confirmó a LA GACETA que Pacheco continuará disponible en la subjefatura hasta que culmine el sumario. "Queremos que todo sea transparente y por eso se tomó esta decisión, que es difícil, pero era necesaria", afirmó el funcionario tras poner en funciones a Leiva.