NUEVA YORK.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió ante la ONU a israelíes y palestinos que negocien de buena fe para alcanzar un acuerdo de paz, y dijo que en la próxima asamblea general, en septiembre de 2001, espera ver sentados en la mesa de las naciones a los representantes de un nuevo Estado palestino. Asimismo, en el discurso que ofreció en la jornada de apertura de la 65a Asamblea General de la ONU, declaró que el diálogo con Irán sigue abierto para solucionar por la vía diplomática el conflicto nuclear.
Obama defendió la rápida creación de un Estado palestino independiente y exigió una vez más a Israel que cese la construcción de asentamientos en territorios palestinos. "Cuando volvamos a reunirnos aquí el año que viene, podemos tener ya un acuerdo que derive en un nuevo miembro de la ONU: una Palestina independiente, soberana y que viva en paz con Israel", enfatizó.
Con ese objetivo, llamó al mundo árabe a respaldar los esfuerzos de los palestinos en las negociaciones directas con los israelíes, que se reanudaron tras casi dos años de interrupción.

Amigos de ambos lados
"Los amigos de los palestinos deben comprender que los derechos del pueblo palestino sólo se pueden ganar con medios pacíficos, y eso incluye una verdadera reconciliación con un Israel seguro", puntualizó. "Y los amigos de Israel que están entre nosotros deben comprender que una seguridad verdadera para el Estado judío requiere como condición una Palestina independiente que permita al pueblo palestino vivir en condiciones de dignidad y con oportunidades", sostuvo. Curiosamente, nadie de la delegación israelí estuvo presente durante el discurso de Obama, lo que en un principio generó versiones sobre un posible boicot, especie que fue desmentida categóricamente por la vocero de la delegación israelí, Karean Perez. "Ayer se inicio Sucot (la Fiesta de las Cabañas), que es una fiesta sagrada y por eso no estamos presentes", explicó y agregó que la ausencia fue informada a Naciones Unidas.

Guerra sucia
Obama habló también de "las madres que lucharon contra la guerra sucia" como un ejemplo de lucha por los principios democráticos, y las equiparó con quienes alzaron su voz contra el Apartheid en Sudáfrica y el racismo en Estados Unidos. "El arco del progreso humano fue moldeado por individuos con libertad para reunirse y ONG s que insistieron en cambios democráticos y por una prensa libre. Vimos esto en el caso de Sudáfrica, que se levantó en el Apartheid, en el caso de las madres de desaparecidos que alzaron su voz durante la guerra sucia y en el de los estadounidenses que marcharon en busca de los derechos raciales", sostuvo.

El expediente iraní
En su segunda comparecencia ante el órgano de la ONU, aludió también a la controversia con Teherán por el programa nuclear iraní, aunque en lugar de advertencias y amenazas mostró su disposición a recorrer la vía diplomática para resolverla.  "Estados Unidos y la comunidad internacional buscan una solución a nuestras diferencias con Irán", recalcó e instó a que el país persa demuestre que su actividad nuclear tiene sólo fines pacíficos.
Como es de rigor, el secretario general de la ONU, el surcoreano  Ban Ki-moon, fue el encargado de abrir las sesiones con un llamado a la paz y la unidad y a la desnuclearización global. Obama llegó tarde al Palacio de Vidrio y obligó a pasar a Suiza al segundo lugar y él al tercero. (AFP-NA)