SANTIAGO DE CHILE.- En el marco de las celebraciones por el Bicentenario de Chile, el presidente Sebastián Piñera encabezó ayer el izamiento de una bandera gigante a 61 metros de altura frente a la casa de gobierno La Moneda. "Esta bandera está enclavada en un punto de encuentro de los chilenos, de manera que pueda ser vista y admirada desde todos los rincones de nuestra ciudad", señaló el mandatario, tras destacar como valores la libertad y la protección del emblema patrio.
Con la presencia de los ex presidentes de la Concertación, Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, Piñera recordó a los 33 mineros atrapados en el norte de Chile e hizo un llamado a la unidad y a la no discriminación.
"La generación del Bicentenario, nuestra generación, tiene un compromiso con nuestra patria; tenemos la enorme responsabilidad de hacer de Chile un país sin pobreza, una nación desarrollada", agregó Piñera.
La bandera está confeccionada con un nylon acondicionado para resistir los cambios del clima y flamear constantemente, pesa 200 kilos y tiene una extensión de 18 por 27 metros.
Deuda
Los chilenos celebrarán hoy el Bicentenario de su independencia bajo un ánimo de divisiones políticas y con crisis históricas aún no resueltas, cuyo ejemplo es la huelga de hambre que mantienen 34 presos mapuches en las cárceles del sur del país.
La medida de presión de los indígenas, que cumplen 68 días sin ingerir alimentos, dejó al descubierto el conflicto histórico que el Estado chileno posee con la principal etnia del país, la que incluso no es reconocida dentro de la Constitución política, que data de la dictadura militar chilena.
"Tenemos una deuda con los hermanos mapuches", admitió esta semana la presidenta de la Cámara de Diputados, Alejandra Sepúlveda.
Por su lado, el presidente Piñera anunció ayer la instalación de una mesa de diálogo en busca de soluciones al conflicto de los 34 mapuches presos, aunque decidió que el espacio comience a funcionar después que finalicen los festejos, cuando los comuneros cumplan 72 días de huelga de hambre.
Estos problemas dejaron al descubierto la división entre la oposición y el oficialismo, que acusa a los anteriores gobiernos de la Concertación de haberle heredado situaciones conflictivas.
La oposición de izquierda también llega al Bicentenario con opciones diferentes, algunos apostando a un camino propio y otros a revitalizar la alianza con la Democracia Cristiana para recuperar el poder perdido. Ante esta coyuntura, Piñera instó ayer a "cuidar la democracia", en el acto de izamiento de la bandera.
"No hay democracia sana con política enferma. Es tarea y responsabilidad de todos recuperar el respeto a la autoridad legítima", señaló el mandatario, recordando hechos pasados que quebraron la política chilena, como el golpe de Estado al mando del general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973.
Los actos
En el marco de los festejos, hoy por la mañana se celebrará un Tedeum en la Catedral Metropolitana de Santiago, mientras que por la tarde se realizarán diversas celebraciones tradicionales y a la noche habrá una fiesta en homenaje a la música chilena. Mañana se realizará un desfile militar.
Con desafíos como disminuir la pobreza, que subió de 13,7 a 15,1 por ciento entre 2006 y 2009, y mejorar la distribución ingreso, Chile encara un nuevo centenario donde también se esperan mejoras sociales que calmen los ánimos actuales.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, participará hoy de los festejos del pueblo chileno. (DPA-Reuters)