Son los tres funcionarios más cuestionados por la oposición en las últimas horas. Por eso, el gobernador, José Alperovich, salió a darles su apoyo públicamente. Pero no dejó pasar la oportunidad para marcarles cómo quiere que trabajen. "Confío en el jefe de Policía (comisario general Hugo Sánchez), en el subjefe (comisario general Nicolás Barrera) y en el ministro (de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera). Pero es claro que la población necesita seguridad, y no podemos relajarnos y creer que está todo bien", dijo ayer el mandatario, en rueda de prensa.

Desde que estalló la polémica por la comisaría de El Manantial, donde un preso fue filmado cuando presuntamente le vendía drogas a un adolescente, Alperovich se refirió tres veces a la cuestión.

El lunes, el gobernador había aclarado que, de ser ciertas estas denuncias, "hay que depurar la Policía". Al día siguiente, ratificó el pase a retiro de los comisarios que trabajaron en los últimos meses en ese destacamento, Rubén Omar Jaime y Jorge Santi. Ayer, luego de una reunión con las máximas autoridades del área de Seguridad, señaló que se endurecerán los controles. "Cuando alguien comete una macana debe pagarlo", añadió.

Luego, reafirmó su voto de confianza en la institución que dirigen Sánchez y Barrera. "Apoyo totalmente a la fuerza policial, porque tengo la obligación de confiar en ella", dijo. Pero al instante aclaró: "en cualquier lugar hay manzanas podridas y hay que sacarlas para que no pudran el cajón".

Por otra parte, ayer fueron puestos a la espera de nuevos destinos los dos subcomisarios que trabajaron recientemente en El Manantial, Amado Juárez y Alfredo Gaitán. Estos trámites son llevados a cabo por el jefe de Regional Oeste, Víctor Pacheco, quien tiene previsto tomarle declaración a todo el personal a fin de realizar un sumario administrativo. La intención del funcionario es determinar cómo llegaron los hermanos Cristian y Fernando Achén a tomarse una fotografía montados en una moto de la Policía. Según los familiares de los hombres, acusados de vender estupefacientes, un agente que ya no trabaja en ese destacamento fue quien registró la imagen con un teléfono celular.