Será un desfile de trajes azules por los pasillos del Juzgado Federal. Los investigadores que trabajan en la causa sobre presunto narcotráfico en la comisaría de El Manantial solicitaron un listado con los nombres de todos los policías que trabajaron en ese destacamento desde julio hasta hoy. Luego, los citarán para indagarlos y así dilucidar si tienen vinculaciones con la presunta venta de drogas por parte del preso Cristian Achén. Entonces, indicaron fuentes judiciales, se sabrá si algún policía es imputado en la causa o no.
La causa se abrió cuando un video filmado con un celular llegó a manos del juez federal Mario Racedo y del fiscal federal Emilio Ferrer. En la grabación, registrada hace algunas semanas, se ve a Achén parado en la vereda de la comisaría de El Manantial. En determinado momento, un adolescente se acerca a él, ambos estiran la mano e intercambian algo. Como el video es de baja calidad, no puede distinguirse de qué se trata. Pero los investigadores sospechan que era droga.
El sábado a la tarde, la Justicia Federal ordenó un allanamiento en el destacamento. Aún no está claro por qué el comisario general Víctor Pacheco, jefe de la Regional Oeste, llegó antes que Gendarmería al edificio policial. Racedo y Ferrer consideran que podría haberse "filtrado" que iban a concretar el operativo, y por eso se abrió una pesquisa paralela.
De todas formas, los gendarmes no encontraron nada en la comisaría. Tampoco el perro antinarcóticos, Abigail. En Lules, en la casa de Cristian Achén y de su hermano, Fernando, los uniformados también se marcharon sin secuestros.
La investigación parecía haber perdido fuerza, pero el lunes declaró una testigo clave. Se trata de la vecina que filmó el video. La mujer, que está custodiada por Gendarmería, contó que había denunciado esa y otras supuestas irregularidades el 31 de agosto en la sede del Ministerio de Seguridad Ciudadana. De allí, dijo, la derivaron a la sede de la zona III de la Regional Oeste, en Leales. La testigo afirma que les contó todo a los policías, y que desde entonces recibía amenazas por la existencia del polémico video. Así, decidió hacer llegar la grabación a manos de la Justicia Federal.
El miércoles, Ferrer elaboró el requerimiento fiscal de instrucción basándose en este testimonio y en otros elementos. Así, identificó a cuatro policías -entre ellos, dos de rango alto- que podrían estar vinculados con el presunto narcotráfico o con otros delitos, como las supuestas extorsiones que sufrió la testigo, indicaron fuentes judiciales. Por eso, solicitó que fueran detenidos.
Ante la posibilidad de que haya más agentes involucrados, el fiscal solicitó que se averigüe la identidad de todo el personal que pasó por El Manantial desde mediados de año. Luego de analizar el pedido de Ferrer, Racedo decidió que todavía no es oportuno arrestar a los policías. Al parecer, el magistrado considera que aún no hay demasiados elementos en el marco de la pesquisa para concretar esta medida. Y, mientras busca más evidencia, ordenó que se elabore la lista de nombres que pidió el fiscal.
Todos los policías serían citados luego por Racedo para prestar declaración indagatoria. Pueden hacerlo como testigos o como imputados. También declararán los hermanos Achén. Luego el juez decidirá si alguno de ellos queda detenido.