Los cimbronazos políticos por el escándalo de la comisaría de El Manantial, en donde un habría estado vendiendo drogas, no se aplacan. De hecho, el ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, sumó ayer el segundo pedido de interpelación, promovido desde la oposición.
"Las irregularidades que se vinculan con la institución encargada de la seguridad, la vigilancia y la prevención del delito en provincia están relacionadas con distintos flagelos de nuestra sociedad: venta de armas, tráfico de drogas y corrupción. El acontecimiento más próximo es el de la comisaría de El Manantial. Este hecho es un fiel reflejo de las anomalías que vienen operándose dentro del ámbito de la Policía desde hace largo tiempo", planteó el legislador Esteban Jerez, autor de la iniciativa para interrogar al funcionario en el recinto parlamentario.
Jerez enumeró que durante el año ya se suscitaron hechos como la golpiza a un detenido en un calabozo de Bella Vista; las denuncias de vecinos acerca de efectivos que "cobran" por dar seguridad; y la pueblada en Juan Bautista Alberdi en reclamo de seguridad.
"Y no hay que olvidar que en 2009, cuando los jefes de la fuerza dispusieron que las cinco regionales informaran sobre el estado de sus bienes mueble e inmuebles, se descubrió en la regional Norte un faltande de ocho armas", recordó el ex fiscal Anticorrupción.
"Todo esto revela la falla en la actuación policial. Su superior jerárquico, López Herrera, debe hacerse cargo", reclamó Jerez.El planteo del parlamentario se suma al de su par Ricardo Bussi.(FR).