Los hermanos Cristian y Fernando Achén podrían ser juzgados en los próximos meses por la causa que derivó en su detención. Hoy, su defensor, Roberto Flores, solicitará que el expediente pase a manos del Tribunal Oral Federal lo antes posible.

El 17 de octubre del año pasado, personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas realizó una serie de allanamientos en Lules, donde viven los Achén.

Los policías secuestraron drogas en ambas viviendas y los hermanos fueron detenidos y puestos a disposición del juez federal Mario Racedo.

Desde entonces, estaban alojados en la comisaría de El Manantial. Pero semanas atrás Fernando y Cristian habían tenido un encontronazo, y por eso se decidió que el primero fuera a Lules. Debido a los incidentes que tomaron estado público en los últimos días, ambos están ahora en el sector de Máxima Seguridad del penal de Villa Urquiza. Están acusados de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Hace un tiempo, el fiscal federal, Emilio Ferrer, realizó el requerimiento de elevación a juicio de la causa, pero el anterior defensor de los sospechosos se opuso. Flores, que se hizo cargo de la representación, pretende ahora que el juicio sea lo antes posible.