SANTIAGO.- Chile conmemorará hoy, por primera vez en medio siglo bajo un gobierno de derecha elegido democráticamente, un nuevo aniversario del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, que encabezó el general Augusto Pinochet contra el gobierno de Salvador Allende. La promesa del presidente Sebastián Piñera de mantener orden en las calles bajo su mandato chocará con las marchas que la fecha convoca en la izquierda. La jornada, que durante la dictadura solía saldarse con muertos, tiene ahora como telón de fondo las críticas a las rebajas de penas que la Corte Suprema ha impuesto en los últimos fallos contra represores del régimen (1973-1990).
La esperanza no muere
El ambiente tenso que reina en la capital contrasta con el clima casi festivo que se vive lejos de allí, en el desierto de Atacama. Una decena de camiones llegó ayer a la mina de San José con parte de la tercera máquina perforadora que comenzará a trabajar en los próximos días para rescatar a los 33 mineros que permanecen atrapados desde el 5 de agosto. La gigantesca maquinaria, que se usa para cavar pozos petrolíferos, trabajará en el "Plan C" para apurar la salida de los trabajadores. Como es la costumbre desde el derrumbe, los camiones fueron recibidos con vítores y aplausos por los familiares de los mineros, ya que las máquinas son la única opción que poseen para volver a tener a sus parientes junto a ellos. La instalación de la perforadora tardará al menos 10 días, por lo que se estima que comenzaría con sus labores a partir del 20. Actualmente, la única máquina que continúa trabajando es la Strata 950, del "Plan A".
Este nuevo aniversario encontrará además a un país profundamente cambiado en lo social y político. Con Pinochet muerto y su sombra extinguida, los chilenos optaron este año por confiarle por primera vez en medio siglo la conducción del país a la derecha. La izquierda, algunos de cuyos sectores gobernaron entre 1990 y 2010 junto con la Democracia Cristiana, está hoy dividida y con opciones políticas diferentes, unos apostando por un camino propio y otros por revitalizar la alianza. La figura de Allende es lo único inmutable, junto con la polémica entre quienes lo acusan de ser responsable del quiebre democrático y los que lo enarbolan como el promotor de una equidad que nunca llegó.
Chile, que entre 1970 y 2010 pasó de ser uno de los países más pobres a uno de los más ricos de América Latina, aún es una de las diez naciones más desiguales del planeta. Por ello, la fecha volverá a dividir a los chilenos, como lo asumen todos los sectores políticos. (DPA-Télam)