WASHINGTON.- Que Estados Unidos está viviendo una oleada de islamofobia es algo que pocos ponen en duda. Según la última encuesta del diario "The Washington Post", casi la mitad de los estadounidenses, el 49%, tienen opiniones "desfavorables" del islam, frente a un 37% que siente lo contrario. "Es la división más negativa en esta cuestión desde octubre de 2001", justo después de los devastadores atentados del 11-S, destacó el "Post". Peor aún: casi un tercio de los estadounidenes considera que el islam "alienta a la violencia", agrega el rotativo.

Casi todos los expertos coinciden en que la "chispa" que encendió definitivamente esta polémica fue el anuncio de que un grupo pretende construir un centro musulmán, con mezquita incluida, muy cerca de la zona cero símbolo de los atentados de hace nueve años. Mas la verdadera cuestión es si esta islamofobia es realmente algo nuevo y circunstancial en una época de alta tensión emocional en un Estados Unidos que aún no ha superado la tragedia del 11-S o, más preocupante aún, si era algo latente que ahora ha resurgido con renovada fuerza. Según los que apoyan esta última opción, la mezquita en la Zona Cero ha provocado que salga a la superficie lo que en cierto modo era una especie de pequeño sucio secreto; ha expuesto la punta del iceberg, algo que estaba allí pero que no estaba en el radar de la gente.