Hubo que tolerar 34 minutos de demora para presenciar 16 minutos de sesión. Ayer, bastó ese lapso en el recinto de Rivadavia 25 para que la Legislatura ungiera como nuevo defensor del Pueblo al ex secretario de Derechos Humanos, Daniel Posse.
Pese a que el debate había sido convocado para las 12.30, el presidente subrogante de la Cámara, Regino Amado, abrió la deliberación a las 13.04. De inmediato, el secretario parlamentario, Juan Antonio Ruiz Olivares leyó el decreto de convocatoria a la sesión con una única finalidad: que los parlamentarios voten por alguno de los postulantes ternados por las comisiones de Asuntos Constitucionales y Peticiones y Acuerdos: Posse, Javier Elía Salim y Sylvia Liendo. Los dos primeros aspirantes al cargo se sentaron en uno de los palcos habilitados para el público. Liendo, en cambio, nunca concurrió a la sesión.
Amado improvisó un halago hacia la gestión del saliente ombudsman, Jorge García Mena, y el presidente del bloque Tucumán Crece, Roque Tobías Alvarez adelantó el voto unánime de la bancada en favor de Posse. Sin sorpresas, la votación arrojó un contundente resultado: 41 votos contra cuatro abstenciones de la oposición: las de los hermanos Luis José y Ricardo Bussi, de Esteban Jerez y de Federico Romano Norri. En tanto, no fueron al recinto Jorge Mendía (UCR) y Osvaldo Cirnigliaro (Partido Laborista), así como tampoco los oficialistas José Conte y Elena Alfaro.
A las 13.16, Ruiz Olivares leyó los guarismos y Amado formalizó la designación de Posse como ombudsman. Precisamente, antes de que el funcionario prestara juramento se produjo el único roce de la sesión. Roque Alvarez destacó que se trataba de la primera elección de un ombudsman desde que la Defensoría del Pueblo obtuvo rango constitucional, en 2006. Y ponderó el papel de los referentes opositores, porque argumentó que como Posse no obtuvo ningún voto en contra, acabó por fortalecerse el rol institucional de ese organismo.
Luego de sus palabras, Amado invitó a Posse a acercarse al estrado. Entre aplausos, el ex funcionario juró en el cargo a las 13.20. Ya en el patio de la Legislatura, Ricardo Bussi y Romano Norri retrucaron al oficialista Alvarez y aclararon que, con sus abstenciones, procuraron no legitimar el proceso de selección del defensor del Pueblo, al que consideraron arbitrario. "Un hombre del gobernador no puede nunca controlar al Gobierno", bramó el radical. "Había un compromiso en la reunión de Labor Parlamentaria de que nadie podía hacer discursos en el recinto, pero Roque Alvarez lo rompió. Nuestro silencio no significó que acompañamos el proceso de designación, todo lo contrario", afirmó el republicano.