En Tucumán puede apreciarse una pequeña imagen del Niño Dios, que data del siglo XVIII. Es originaria del Alto Perú y fue realizada en cera. Sobre esta técnica informan Celia Terán y Beatriz Cazzaniga en su libro "Técnicas de la imaginería en el arte hispanoamericano": "el componente esencial es la cera de abejas mezclada, a veces, con ciertos aditivos como grasa animal, parafina y otros para ablandarla o hacerla más flexible. Por su maleabilidad, en la que las manos se convierten en la herramienta esencial, amén de otros instrumentos muy simples, fue el material apto para la ejecución de obras en pequeña escala, con un equipo mínimo. Por su consistencia acepta ser modelada sin soportes, siempre en pequeñas dimensiones".

Tal es el caso de esta pieza, uno de los pocos ejemplos en Tucumán. Se completa con vestido y gorrita de tul bordado. El Niño aparece acostado sobre una camita de madera forrada con puntillas y adornos con flores de tela. Perteneció a la familia del Obispo Colombres y su autor es anónimo. La figura mide 12,5 centímetros de largo y fue donada en 2007 por Dora Julia Bugeau de Lobo al Museo de Arte Sacro.

Donde visitarla

Museo de Arte Sacro de la Arquidiócesis de Tucumán.
Congreso 53 - San Miguel de Tucumán
Lunes a viernes de 10 a 12.30 y de 18 a 20.30

Su componente esencial es la cera de abejas. Se completa con vestido y gorrita de tul bordado.