Quería que escucharan de su boca el estado actual de la Defensoría del Pueblo. No sólo en lo que tiene que ver con las actuaciones que lleva adelante; sino también, y sobre todo, con el funcionamiento interno del órgano. El ombudsman de la provincia, Jorge García Mena, convocó a la terna de postulantes a sucederlo para desarrollar una charla informal en el despacho que dejará el jueves, luego de seis años.
Al convite concurrieron Daniel Posse, actual secretario de Derechos Humanos, y Javier Elía Salim, hijo del diputado nacional oficialista Juan Salim. La restante integrante del trío, Sylvia Liliana Liendo, no pudo asistir. Según García Mena, adujo motivos laborales.
"Se trató de una muestra de civismo bastante grande. Se los puso al tanto de todas las actuaciones, de cuáles son las políticas que se vinieron aplicando. Se les entregó una copia del Informe Anual 2009, y se les entregará otro, sobre cuestiones administrativas, a quien resulte electo", dijo García Mena. Agregó que puso a disposición del futuro defensor del pueblo la experiencia que fue adquiriendo en los seis años que estuvo al frente del organismo (asumió el 10 de setiembre de 2004 y finalizará su gestión el jueves).
El funcionario adelantó que, en caso de que sea convocado por el nuevo ombudsman, para exponer sobre algún caso que no se haya cerrado al momento de dejar su cargo, acudirá sin dudarlo. "Dejé mi impronta en lo que hasta ahora se vino desarrollando y sé que hoy es momento de un nuevo defensor; pero no es menos cierto que siempre estaré dispuesto a colaborar con la institución. Seis años acá dentro implica el conocimiento de una problemática social muy grande de la provincia, que no se lee en un libro de hoy para mañana, sino que se la asimila por medio del trabajo. Hay que estar dispuesto para brindar esta información, y lo voy a hacer", puntualizó.
Actitud poco clara
No obstante, admitió que guardaba la esperanza de ser reelecto. Y aunque no protestó por no integrar la terna, cuestionó con dureza al legislador Antonio Raed, presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales e Institucionales, e integra la de Peticiones y Acuerdos. Ambas entienden sobre las postulaciones de los interesados a desempeñar la función de ombudsman. "Mi intención era continuar, poder participar de esta contienda; pero algunos intereses en el medio dijeron que no debía estar y no voy a estar", expresó.
LA GACETA le preguntó, concretamente, a qué intereses aludía. García Mena no titubeó. "Todos saben que (Raed) tenía intereses directos en ser defensor del pueblo; es una verdad conocida y no publicitada. Lo mínimo que hubiese podido suceder es que se excusara, como hombre de derecho, de intervenir y de decidir sobre los conceptos y antecedentes de quienes se sometían", aseveró. No obstante, aclaró que no es su intención impugnar acto alguno sobre este punto: "ya es pasado, (lo) he aceptado como acepto las reglas del juego; y voy a seguir adelante haciendo mis cosas, pero no perteneciendo a la Defensoría". La Legislatura nombrará el jueves el sucesor de García Mena y, a juzgar por la mayoría absoluta que ostenta el oficialismo en el recinto, el elegido será Posse.