La historia comenzó la semana pasada, cuando la agrupación Cañeros Unidos del Este denunció que entre los ingenios se desató una "guerra" para quedarse con la caña disponible en la provincia. La respuesta del presidente del Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART), Julio Colombres, fue contundente: "en Tucumán siempre hay guerra por la caña; si así no ocurriera, no habría cañeros ricos con ingenios pobres". De inmediato, se sumó al debate el titular de la Unión Cañeros del Sur (UCS), Guillermo Mors: "lo dicho nos revela una actitud que quizás sea producto de la impotencia de no poder competir con sus pares, con fábricas que pagan mejor y sin retenciones que no corresponden".
Frente a esta observación, Colombres cargó duro contra la UCS. "Es público y notorio que nuestra palabra vale, que somos competitivos y sustentables ambientalmente, y eficientes productivamente", subrayó. "Las expresiones de Cañeros del Sur ratifican en su totalidad mis conceptos, y constituyen una confesión expresa de su inmoral conducta", disparó Colombres.
"Mega cañeros utilizan a los pequeños productores para disimular la miserable cultura de comprar caña a precios viles a los pequeños cañeros, al mismo tiempo que no contribuyen para tener los buenos precios que hoy tenemos, puesto que no exportan a pérdida y no contribuyen con el azúcar a $ 75 la bolsa que los pequeños cañeros, la mayoría de los grandes cañeros y los ingenios serios entregamos al mercado de paquetes de un kilogramo para atender a los argentinos", apuntó. "Mientras tanto -agregó-, los grandes cañeros del sur venden toda su azúcar en el mercado interno al doble de precio. Grandes cañeros los del sur, que entregan su caña por izquierda para producir azúcares ilegales, deteriorando el mercado del azúcar, para beneficio de los parásitos de siempre".
"A incumplir con el fisco, a no cumplir con las exportaciones, y a no contribuir a la política global de entregar azúcar a bajo precio al mercado de paquetes de un kilogramo, lo denominan ?sin retenciones que no corresponden?. Obviamente que así cualquiera cobra mejor", remarcó. Finalmente, sostuvo que los grandes cañeros del sur "usan la coyuntura para esconder que sacan ventaja de una estructura en la cual la oferta y demanda de caña se encuentra desequilibradas, obteniendo precios y riquezas que no guardan relación con ningún parámetro. Y a tal situación de desequilibrio, y a sus terribles consecuencias, se referían mis expresiones".