Estarán al acecho durante las 24 horas. No se les escapará nada. Descubrirán hasta los mínimos detalles de quienes transiten por la ciudad. Antes de fin de mes, la capital se convertirá en una especie de set de televisión, donde habrá buenos y malos. Y justamente los villanos serán quienes más estarán en el ojo de la cámara. El Gobierno ya comenzó a colocar 190 dispositivos de filmación para luchar contra la inseguridad. Se trata de un plan financiado por la Nación, que aportó $30 millones. Las cámaras giran 360º y tienen un alcance de 200 metros. Tendrán un botón para que sean activadas por los vecinos ante una situación de inseguridad. En la planta baja del ex hotel Corona ya se instaló el centro de comando, completamente vidriado, en el que trabajarán los técnicos que estarán monitoreando los equipos. La idea es que ante un ataque delictivo, la cámara lo filme y se pueda dar rápida intervención a la Patrulla Urbana y a la Motorizada. Las imágenes podrán ser utilizadas por la Justicia como prueba. Las cámaras se concentrarán sobre todo en el microcentro, y en octubre también estarán colocadas en Yerba Buena.