"Creí que iba a morir decapitada". La docente Cristina Guanco dice que vive de milagro. Ayer al mediodía, regresaba a su casa conduciendo un Ford Ka, luego de haber dejado a una de sus hijas en el aeropuerto. Cuando iba por avenida Francisco de Aguirre al 2.100, le ocurrió algo insólito. "Paré en la esquina, dejé que pasaran dos autos y de golpe vi que un camión cargado con ladrillos venía hacia mí", relató. El Mercedes Benz, que era manejado por Ramón Sosa, arrastró 50 metros el auto. Según la Policía, el camión habría sufrido un desperfecto mecánico y se fue en picada, marcha atrás, debido a la pendiente.