SAN PABLO, BRASIL.- La campaña hacia las elecciones del 3 de octubre para elegir al sucesor del presidente Inácio Lula da Silva, ingresó hoy en su último mes con una ventaja casi decisiva en favor de Dilma Rousseff sobre José Serra, quien intenta endurecer su discurso con imputaciones al oficialismo. En apenas tres meses de campaña, en una disputa siempre polarizada entre las coaliciones que encabezan el oficialista Partido de los Trabajadores y el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña, Serra vio cómo su postulación dejaba el primer lugar para estar ahora en la lucha por forzar una segunda vuelta.
Según las últimas encuestas, la ex ministra de la Casa Civil duplica en intención de votos a Serra y se asegura un triunfo en primera vuelta, lo que la convertiría en la primera mujer en alcanzar el Palacio del Planalto.
La popularidad de Rousseff se cimentó en el respaldo que le otorgó el presidente Da Silva, quien no sólo impuso su nombre a la candidatura dentro del PT sino que salió a hacer campaña junto a ella por todo el país, transfiriéndole buena parte del 80% de popularidad con el que seguramente cerrará sus ocho años de mandato.
Las últimas encuestas coinciden en que unos 15 estados están indefinidos y se perfilan para una segunda vuelta. El mayor desafío para el PT es San Pablo, donde inició su carrera sindical Lula. (Telam)