En Concepción, por una movida política de la oposición en el Concejo Deliberante se designó a 15 nuevos empleados en la planta permanente del cuerpo. Pero la decisión adquirió ribetes escandalosos al develarse que cuatro concejales eligieron a sus propios familiares.

Tres ediles (Gerardo Miranda, Juan Carlos Sarachaga y José Agüero) nombraron a sus hijos, mientras que el concejal Pedro Nicolás Albornoz hizo designar a sus dos hermanos.

En la última sesión, se aprobó -siete votos contra tres-, el decreto 102204 que eleva la cantidad de empleados a un total de 23, con familiares incluidos. "Mi hijo entiende de cuestiones informáticas y cumple esas funciones", explicó ayer a LA GACETA el concejal Agüero. Por su parte, el presidente del cuerpo, Alberto Comaschi, dijo que él estuvo ausente en la sesión.