"Frente a la bruma y el mar la lejanía es un adiós, y se me da porpensar que el recuerdo de allá se me ha vuelto canción..." Por lastrenzas de la nostalgia cuesta arriba va una zamba. La voz se viste dedulzura y como una luna en camisón baja muy feliz a endulzarse conazúcar la nariz. Annelise Skovmand en canto, Pablo González Jazey enguitarra y Pablo Arroyo en piano recrean 13 piezas populares dediferentes ritmos (zamba, chaya, gato, bailecito, vidala, chacarera,vals, canciones y un tango). Varias de las composiciones pertenecen aGonzález Jazey, con letras de Arroyo, Néstor Soria y Marcela Neme.

Anteriormenteel guitarrista tucumano, en dúo con Skovmand, había entregado en CD unahermosa versión de "Flores argentinas", de Guastavino. En esta ocasión,el ahora trío se ha rodeado de destacados invitados como Raúl Carnota,Lucho Hoyos y Pablo Saraví, entre otros, que enriquecen este registroimpregnado de sensaciones, aromas poéticos, musicalidad y buen gusto enlos arreglos. "Allá lejos y hace tiempo", "Canción para bañar la luna","El adiós", "Del amor antiguo", "Chaya por Toconás", "Alumbra" y "Elcuántico" se encuentran entre los momentos de gran calidad artística."El último café" es el único tango del disco, una versión que dista deldramatismo habitual. Al escucharla, difícilmente alguien sospecharíaque se trata de una soprano estadounidense, porque canta sin acento.Propietaria de la dulzura, Skovmand respira música argentina por losporos. El CD -que incluye un video- es una caricia para el alma, latierra y el cielo.