Un concierto clásico con sorpresas. Eso es lo que promete el pianista Eduardo Hubert, que se presentará hoy a las 21 en el Teatro San Martín (avenida Sarmiento y Muñecas). El concierto, que forma parte de la programación del 50° Septiembre Musical Tucumano, es un homenaje a Robert Schumann, en el bicentenario de su nacimiento.

Según Hubert, Schumann es uno de los más doctos compositores de principios del siglo XIX. "Me atraen mucho las múltiples personalidades que asumía en una misma época, desde el melancólico Eusebius hasta el efusivo Florestán (figuras imaginarias con las que el compositor alemán se identificaba en sus escritos). Además de ser también el gran crítico musical doctor Schumann, fue una persona que siempre trató de superarse a sí mismo; y en eso tenía genios musicales en los que mirarse, tales como Liszt, Chopin y su propia mujer Clara Wieck, una pianista de primer orden", comentó. Y contó algunas anécdotas poco conocidas del compositor. "Para superarse, Robert inventó aparatos que terminaron lastimándolo, entre ellos un sistema de pesas para desarrollar más los músculos de la mano y tocar más fuerte y más veloz. Eso le produjo una tendinitis horrible que le deformó la mano", apuntó Hubert, que es argentino pero está radicado en Roma.

El intérprete fue uno de los últimos alumnos de Vincenzo Scaramuzza (pionero de la enseñanza de piano en nuestro país) y compartió algunos conciertos con Martha Argerich. De ella, precisamente, se acordó en la charla con la prensa. "Somos amigos desde hace tiempo y siempre es una maravilla compartir el escenario. Te sentís, por un lado, protegido, porque en ese momento uno ya no tiene que ser el mejor. Eso te tranquiliza (risas). Después, ella hace 'cositas' y está en todo. Te manda por ahí un pequeño acentito para que entiendas el fragmento de una obra. Es una maravilla de músico y de persona. Hay que tener conciencia, sin embargo, de que uno está con la pianista más grande del mundo y eso genera, aunque con placer, una exigencia interna muy grande. Como toda estrella está cansada de que le hablen de su arte o trabajo. 'Desde los cinco años estoy sentadita haciendo conciertos. No doy más. Estoy harta', la escuché decir varias veces. Si uno la llama por amistad, está todo bien. Pero si surge el tema pianístico, puede frenarte con un escueto 'temas de laburo, no'", relató.

Además de Schumann, Hubert interpretará esta noche piezas de Alberto Ginastera, Astor Piazzolla y Antonio Tauriello.