El número de impugnaciones cayó notablemente. En los dos primeros concursos convocados por el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) para la cobertura de seis cargos en las dos cámaras en lo Civil y Comercial Común (cuatro, en la de esta capital, y dos, en la de Concepción) habían sido 14. En cambio, en los dos procesos en marcha para cubrir seis vacantes en el fuero de Familia y Sucesiones de esta capital (tres camaristas y tres jueces) sólo fueron cuatro.

Carlos Fernando Salmaso concretó sendas presentaciones, dado que participa en los dos concursos: en el llamado para los cargos de camaristas obtuvo 33,25 puntos (18,25 por sus antecedentes y 15 por la prueba de oposición escrita) y en el que está en marcha por los despachos de primera instancia consiguió 37,75 puntos (18,25 por sus antecedentes y 19,50 puntos por el examen). En ninguno de los casos logró los 60 puntos exigidos para acceder a la entrevista final.

En ambos procesos, Salmaso solicitó una recalificación de sus antecedentes, así como del puntaje que mereció por las pruebas. "El discernir del examinador es muy subjetivo y erróneo. La corrección del evaluador tiene un criterio específico que, a todas luces, no coincide con el del aspirante en la resolución de los casos; a veces, roza lo arbitrario y lo infundado", esgrimió.

Más presentaciones

Asimismo, María Eugenia Alvarez Gómez Omil, que en el concurso por las vacantes de primera instancia quedó a cuatro puntos de acceder a la entrevista (le otorgaron 16,50 puntos por sus antecedentes y 39,50 puntos por la prueba de oposición), realizó una presentación. La letrada esgrimió arbitrariedades -en su perjuicio- en ambos rubros.

Respecto de los antecedentes, la letrada recordó que el propio CAM está evaluando la modificación del Reglamento Interno y la redistribución actual de los puntajes que asigna por dicho rubro, lo que implica que el propio cuerpo reconoce que la normativa es "discutible, imperfecta y cuestionable". "Resulta evidente que el sistema de asignación de puntos para la evaluación de los antecedentes acarrea desigualdades graves, que convierten en arbitrarias la calificaciones como en mi caso", argumentó.

María Isabel Nieva Conejos, que también compite por los cargos de primera instancia, formuló una impugnación por considerar que sus antecedentes (le asignaron 27,50 puntos) fueron calificados de forma arbitraria. Al mismo tiempo, planteó la nulidad de la prueba de oposición (en ese rubro alcanzó 22,50 puntos) por entender que los 23 concursantes debieron redactar sendas sentencias sobre casos hipotéticos sólo correspondientes a la competencia de "Familia" (filiación extramatrimonial y naturaleza jurídica del bien propio). "Este hecho, que no fue subsanado de inmediato, genera el vicio insalvable del concurso, que estuvo llamado para que la oposición se realizara sobre las dos competencias (Familia y Sucesiones)", esgrimió. Y agregó: "esto no se armoniza con la evaluación de los postulantes, por que el CAM desconoce si todos los postulantes tenemos cocimientos sobre el fuero de ?Sucesiones?".

El miércoles, el CAM se abocará a resolver las impugnaciones.