CARACAS.- Miles de opositores venezolanos marcharon ayer en Caracas con una carroza fúnebre y un cementerio de cartón ambulante para protestar contra la alta inseguridad que se vive en el país petrolero, que el 26 de septiembre celebrará unas cruciales elecciones legislativas. La mayor parte de los analistas cree que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que abandera el presidente Hugo Chávez logrará de nuevo la mayoría parlamentaria,

Los adversarios del mandatario centraron la campaña electoral en las alarmantes cifras de homicidios que cada año cuestan la vida a miles de ciudadanos, uno de los puntos más débiles en los 11 años de gestión del mandatario socialista de cara a los comicios del 26 de septiembre. Portando pancartas ilustradas con urnas y la consigna "Ya basta" o ridiculizando el lema oficialista con un "Socialismo, apagón y muerte", recordando los cortes de luz que afectaron a buena parte del país este año por una grave crisis eléctrica, los manifestantes convocados por el Frente Nacional de Mujeres recorrieron ruidosamente las calles. "Esta es una marcha contra la violencia, por el país y la reconciliación", dijo un jubilado de 62 años.

La inseguridad, que se cobró en 2009 más de 16.000 vidas, es el tema que más preocupa a los venezolanos de toda condición social y el apartado en el que el Gobierno tiene la evaluación más negativa, según sondeos. Chávez advierte que una victoria de la "contrarrevolución" en la Asamblea Nacional destruiría los programas de salud, alimentación y educación de su Gobierno socialista, y lanzó esta semana varios operativos para mostrar que se está ocupando de reducir los niveles de inseguridad.

Se alcanzó la unidad

Los numerosos partidos de oposición lograron un acuerdo para concurrir unidos a los comicios y tratar de capitalizar la caída de popularidad de Chávez, que según encuestas estaría en mínimo de cinco años por la recesión económica, que además registra la inflación más alta del continente y una de las tasas de homicidios más altas del mundo.

Por otra parte, 10 militares, entre ellos tres oficiales, murieron al estrellarse un helicóptero en una región montañosa al sur del país, en la frontera con Colombia, durante una operación de rastreo de narcotraficantes. La aeronave de fabricación rusa, tipo MI-17, se estrelló durante el despegue, luego de haber completado una operación en la que fue arrestado un delincuente. (Reuters-AFP-NA)