"Trabajar desde el voluntariado en la prevención de las adicciones es una tarea estéril para el logro de resultados y peligrosa en sus mensajes, ya que se corre el riesgo de hacer más promoción que prevención. Este tipo de trabajo necesita capacitación porque su objetivo es cuidar - con acciones eficientes y eficaces- a los jóvenes sanos para que no caigan en la adicción". Esta advertencia hizo ayer en Tafí Viejo el psicólogo, docente de la UBA y ex subdirector de Asistencia de la Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones de Tucumán, Jorge H. Letcher, al iniciar la jornada de capacitación sobre Prevención Comunitaria de las Adicciones que organizó la Municipalidad.
Docentes, padres de chicos drogadictos, representantes de las fuerzas vivas y vecinos asistieron al encuentro para informarse e integrarse en la lucha contra la droga. También concurrió el jefe de la Regional Norte de la Policía, Luis Ibáñez, y otros miembros de la fuerza.
Letcher aclaró que la prevención comunitaria no es una estrategia para solucionar el problema, sino para que participe toda la comunidad. En su charla fue contundente. "Si no hay un real compromiso y valores conjugados no se puede trabajar", enfatizó.
En lo sustancial, dijo que la prevención comunitaria es una modalidad pedagógica que permite aprender haciendo. Primero hay que concientizar a la comunidad, luego establecer la metodología de trabajo a partir de ella hay que motivar a la gente y capacitarla para trabajar unidos. Pero antes es necesario tener un diagnóstico preciso de la situación: hábitat, "los agentes patógenos" de la zona (pobreza, ignorancia, desocupación, marginalidad, inadecuada alimentación, falta de vivienda, contaminación, etcétera.). Según Letcher este es el punto de partida que luego ayuda a encontrar las respuestas y las soluciones a los problemas existentes.
La prevención está dirigida a desarrollar habilidades y capacidades, a fomentar estilos de vida saludable en familias y en grupos que están en riesgo social.
"La mayoría de las madres focaliza el problema individual de sus hijos, lo asistencial más que en lo preventivo. Es natural, están desesperadas porque sus hijos consumen de todo: marihuana, cocaína, "paco", etcétera. Consumen lo que consiguen. Este es un mercado, se maneja dinero, y el adicto compra lo que está a su alcance", detalló.
Cuando LA GACETA le preguntó por qué el consumo de droga sigue avanzando, Letcher respondió: "el tema es complejo; influyen muchísimos factores, desde las predisposiciones genéticas hasta el contexto social. Además, no se puede frenar el narcotráfico porque importantes grupos de poder participan en esta red", sintetizó.