ISLAMABAD.- Más de tres millones de afectados por las peores inundaciones en la historia de Pakistán sólo tienen agua contaminada para beber, lo que aumenta el riesgo de que se propaguen enfermedades infecciosas que ya aparecieron en varias, advirtió la ONU. Una cifra similar ya recibió tratamiento por diarrea, problemas en la piel, infecciones respiratorias y otras enfermedades.

Las inundaciones que desde hace un mes arrasan el país dejaron más de 17 millones de damnificados. La mitad depende de la ayuda del Gobierno o de las organizaciones de ayuda internacionales. Según la ONU, se está entregando a 2,5 millones de damnificados cinco litros de agua diarios, menos que el mínimo sanitario requerido.

Al drama humanitario se suma el riesgo de hambruna en el corto plazo, ya que no llega ayuda suficiente y las inundaciones arruinaron dos millones de hectáreas de tierra de cultivo, de un total de 23 millones de hectáreas cultivables en el país. Las cifras son aún más dramáticas: 200.000 cabezas de ganado se perdieron y 600.000 hectáreas de arroz están bajo el agua, que además inundó los depósitos con más de medio millón de toneladas de trigo, dejando al país la única opción de importarlo o esperar la ayuda internacional. La misma suerte corrieron las reservas de algodón, caña de azúcar, cereales, fruta y verdura.

Para peor, trascendió que los talibanes planean atacar a los cooperantes de las organizaciones internacionales de ayuda. (Especial)