No se trata de una imagen del lago San Miguel, luego del Día del Amigo. Tampoco es una postal de los canales de Venecia o Amsterdam ni de la laguna del Iberá. La vereda sur de la 24 de Septiembre al 1.300 ha sido invadida por líquidos cloacales y basura, provocando la aprensión de los transeúntes como la de esa señora que camina con su bebé en brazos.