La protesta de los jubilados de los miércoles se instaló, esta vez, frente a la Caja Popular de Ahorros. Al reclamo salarial por el 82% móvil, se sumó el reclamo por un descuento indebido del seguro de vida obligatorio de esa institución en los haberes de junio: en ese mes, en vez de los $ 7,50 normales, el débito fue de $ 37,50.
A los dirigentes del sector les informaron, oficialmente, que el error se debió cómputos del Anses. Para normalizar el cobro y que se les devuelva la diferencia, se pidió desde la entidad que cada jubilado realice individualmente el trámite de queja. El trámite demoraría unos tres meses hasta que se acrediten los $ 30 en cada cuenta.
La situación fue planteada al titular de la Caja, Francisco Sassi Colombres, en una nota firmada por Florinda Leguizamón y Mario Carabajal. "Cualquier que fuese el responsable, el hecho meritúa una corrección rápida y universal, sin pretender que 20.000 jubilados efectúen personalmente la gestión; caso contrario, la entidad se apropiará indebidamente de fondos que no le corresponden", dijeron.
Los referentes destacaron que muchos de los pasivos enfrentan graves problemas de salud; están internados en geriátricos o viven en el interior, lo que les dificulta realizar el trámite de queja.
Durante la concentración distribuyeron volantes contra los diputados del oficialismo por Tucumán que votaron en contra del 82% móvil. "Son nefastos personajes que enarbolan las banderas de la justicia y la inclusión social, pero que terminan enriqueciéndose en forma oscura, traicionando los más caros postulados del peronismo", se escribió en el panfleto. El movimiento de los jubilados instó a la ciudadanía a castigarlos con el voto en los comicios de 2011.