BUENOS AIRES.- A All Boys le alcanzó con conectarse por poco más de un cuarto de hora, sobre el final del primer tiempo, para doblegar con claridad por 2 a 0 a un Boca que deambuló sin rumbo por la cancha de Huracán durante los 90'.

Mauro Matos puso en marcha la victoria con un penal y Eduardo Domínguez, poco después, dio cifras definitivas a un encuentro al que le sobró la segunda mitad porque Boca nunca pudo hallar las soluciones que precisaba.

El mérito del equipo de Floresta fue su determinación para encarar el juego, el esfuerzo de todos sus futbolistas y el haber aprovechado su momento para obtener sus primeros tres puntos en este regreso a Primera con una victoria resonante por los pergaminos de su adversario, aunque será difícil que vuelva a encontrarse con las facilidades de las que dispuso en la ocasión.

Había transcurrido casi media hora y el partido era muy mal jugado por los dos, ya que los protagonistas perdían la pelota con facilidad, la dividían permanentemente y eran incapaces de aproximarse al arco rival. Sobre los 28 minutos, en la primera acción bien combinada y con sentido de profundidad, Sebastián Ereros colocó el balón para la llegada de Matos, quien se metió en el área en forma decidida y cuando intentó la gambeta fue derribado por Cristian Lucchetti. El mismo Matos se encargó de convertir el penal. Desde entonces All Boys ganó en confianza y seguridad y Boca se perdió en el desconcierto. Diez minutos más tarde, Domínguez puso el 2 a 0 y el resultado ya era cosa juzgada. (DyN)