El comercio del interior de la provincia depende en buena medida de la evolución que pueda mostrar la agroindustria tucumana, al margen de que también se ve influenciado por la salud -buena o mala- de la economía nacional.

"El comercio en el sur de la provincia estuvo bien todo este tiempo. Si lo comparamos con los mismos meses de años anteriores, se podría decir que nos fue considerablemente mejor", señaló el presidente del Centro Comercial del Sur, Miguel Abboud.

Hizo hincapié en que las heladas, la nevada y frío en general favorecieron las ventas comerciales. "Hasta ahora, las ventas más importantes, por comentarios del sector, se produjeron no sólo en el rubro indumentaria, sino que vendieron mas electrodomésticos", apuntó. Observó, en esta línea, que hay buenas expectativas para los próximos meses. "Durante este año en general todo significó un repunte bien evidenciado", añadió.

Admitió que los planes de pagos lanzados en los últimos meses por las entidades emisoras de tarjetas de créditos coadyuvaron a dar solidez al buen momento de la economía. "Es un beneficio considerable para los consumidores, y también para el comercio, porque opera con una baja sensible en sus costos. Las tarjetas de crédito han salido todo el año con promociones para fechas importantes, como el Día del Padre y el Día del Niño", remarcó el empresario.

Según informes de bancos privados a los que accedió Abboud, las empresas comerciales del sur de la provincia se encuentran en su mayoría saneadas, con situaciones financieras ponderables, bien distintas a la que presentaban durante la crisis de 2001. "Históricamente, el interior era una plaza con mucha informalidad, en la que era común la devolución de cheques o las cuentas en rojo. Pero hoy la situación de las empresas en general es mucho mejor. Luego de 2001, las empresas se cuidaron mucho más, y las que quedaron en pie luego de esa crisis aprendieron a vivir sin los bancos, lo cual se transformó en una tendencia saludable", subrayó.

El presidente del Centro Comercial del Sur destacó, además, que las empresas comerciales del interior superaron las viejas etapas de inviabilidad, que terminaban casi inexorablemente en los tribunales. "No estamos en etapa de sentencias, ni de embargos, ni de remates, que se vivieron durante la crisis. En los mismos bancos reconocen que la situación del comercio del sur, en general, está hoy mucho mejor que en etapas anteriores", finalizó Abboud.