SANTIAGO DE CHILE.- El gobierno eliminó ayer un polémico instructivo de la intendencia de Coquimbo que prohibía a los funcionarios públicos de la región usar faldas cortas, mostrar sus hombros o parte de la espalda. La prohibición fue cuestionada por mujeres de todos los sectores políticos. Incluso la senadora derechista Evelyn Matthei, que habitualmente viste minifaldas, criticó el instructivo, aunque defendió algunos puntos. "Si lo que quieren es convertirnos en monjas, voy a salir a protestar, pero si lo que quieren es que no vayamos con strapless, me parece razonable", dijo.
La norma prohibía el uso de jeans, pantalones de buzo, short, zapatillas y poleras sin cuello. Incluso instaba a los funcionarios a abstenerse de preparar alimentos cuyos olores sean fuertes, cuando usaran el comedor institucional.
Inicialmente, las autoridades regionales, nombradas por el presidente Sebastián Piñera, defendieron las medidas en términos de mejorar el servicio hacia a comunidad. La polémica se da en un contexto marcado por la coexistencia en el gobierno de sectores liberales y otros conservadores, cercanos al Opus Dei. Funcionarios que colocan vírgenes en los ministerios o proponen que los jóvenes lleguen castos al matrimonio conviven con otros los que aceptan la unión civil de homosexuales, por ejemplo. Piñera optó hasta ahora por eludir un claro posicionamiento. (DPA)