BOGOTA.- Daños ambientales todavía no calculados produjo un atentado con explosivos atribuido a la guerrilla contra un oleoducto en el sudoeste de Colombia. El ataque contra el oleoducto Transandino fue perpetrado el domingo en un sector rural de la población de Córdoba, en el departamento de Nariño, lo que produjo el derrame de crudo en los ríos Sucio y Guamuez. Los expertos tratan de evitar que la mancha de petróleo llegue al río Putumayo, pero el acceso a la zona se ha dificultado por la presencia de subversivos.

El oleoducto Transandino tiene una longitud de 305 kilómetros y transporta a diario 25.000 barriles de petróleo entre los departamentos de Putumayo y Nariño. El bombeo de crudo fue suspendido cuando se tuvo información del atentado, que originó un gran incendio.

No se sabe hasta ahora si el ataque fue perpetrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) o por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las dos organizaciones contra las que lucha desde hace décadas el Ejército. La actividad de estas guerrillas no sólo ha causado estragos en la población de Colombia, sino también serios problemas políticos con los países vecinos, Venezuela y Ecuador, desde donde también operan aprovechando la porosidad de las fronteras. La última crisis de este tipo enfrentó a Colombia con Venezuela, cuando expiraba el mandato del presidente Alvaro Uribe en Colombia. Con el cambio de Gobierno, hace menos de un mes, el sucesor de Uribe, Juan Manuel Santos, inició una nueva era de relaciones con su par venezolano Hugo Chávez.

"Para toda la vida"
Precisamente, Chávez manifestó ayer que espera que la "luna de miel" con su colega colombiano dure "toda la vida", e insistió en la necesidad de "reformatear" las relaciones bilaterales, con especial énfasis en el tema de seguridad. "Estamos planteando con Colombia un reformateo general", dijo un día después de recibir en Caracas al titular del Congreso colombiano, Armando Benedetti. Chávez se entrevistó con Santos hace una semana en Santa Marta, donde acordaron restablecer las relaciones diplomáticas, suspendidas por Caracas en respuesta a la denuncia que hizo Uribe sobre supuestos campamentos guerrilleros en territorio venezolano. Benedetti resaltó que el tema comercial bilateral es importante, pero que debe ser simultáneamente tratado con los de seguridad y defensa. (Reuters)