BAGDAD.- Un atentado suicida en un centro de reclutamiento del ejército iraquí en Bagdad causó 60 muertes y 130 heridos, en uno de los hechos más sangrientos perpetrados en Irak en las últimas semanas. A mediados de julio, 36 personas murieron en un ataque en Bagdad contra miembros de una milicia de autodefensa que esperaban recibir sus salarios.

Los insurgentes han intensificado sus ataques contra las fuerzas de seguridad iraquíes en vísperas de la proyectada retirada de las tropas de combate estadounidenses. El Pentágono planea reducir su contingente militar en Irak a unos 50.000 soldados a partir de este mes, y poner fin a su presencia militar en el país a fines de 2011.

Otros objetivos
Los insurgentes tienen también en su punto de mira a los jueces. El presidente del tribunal de casación, Kamal Yabir Bandar, consiguió salir ileso después de que explotara una bomba lapa adosada a su automóvil. En el norte de Bagdad, tres jueces y un policía resultaron también heridos en un atentado similar.

El centro atacado ayer estuvo abierto durante la última semana, y la última jornada del reclutamiento estaba programada para hoy, por lo que se había formado en el lugar del ataque una cola de personas más larga que de costumbre. La mayoría de las víctimas son soldados y reclutas. Se cree que el atacante suicida vestía uniforme militar.

Los 50.000 militares estadounidenses que permanecerán en el país se dedicarán a partir de septiembre a entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes hasta fines de 2011, cuando deberán partir del país en virtud de un acuerdo bilateral.

Inestabilidad general
La partida programada de los soldados estadounidenses preocupa a las alta jerarquía militar iraquí. No obstante, el general Babaker Zebari, jefe de Estado Mayor, consideró prematuro el repliegue, tras destacar que su ejército, compuesto por 200.000 hombres, no será capaz de asegurar su misión plenamente antes de 2020. El atentado se produce además en pleno bloqueo político, al día siguiente de que las dos principales formaciones iraquíes rompieron sus negociaciones para formar un nuevo gobierno. El bloque del ex primer ministro laico Iyad Allawi, la formación más votada en las elecciones legislativas del 7 de marzo, rompió con la alianza del jefe de gobierno saliente Nuri al Maliki. (Reuters-AFP-NA-DPA)