MIAMI, Estados Unidos.- "Lo que yo viví no se lo deseo a nadie", dice la tercera y última argentina arrestada a principios de julio en el aeropuerto de Miami, por "fraude y uso inapropiado de visa" . 

La mujer está ahora detenida en un centro para inmigrantes, pero al principio estuvo en una cárcel común."Lo único que quiero es salir", dijo, en una entrevista que le hizo el diario Clarín. 

Su caso es un ejemplo de la política de mano dura contra los "sin papeles" que aplica el estado de Florida. 

Fue detenida en el aeropuerto de Miami el 7 de julio. Tras pasar migraciones, fue interrogada por Aduanas y llevada a una cárcel federal, donde estuvo un mes con presos comunes.

Ahora está en el Centro de Detención de Pompano Beach, a una hora de Miami, donde ahora aguarda ser deportada.

"Yo lo único que quiero es salir", afirma. "Estoy bien. Acá te dan todo. Te podés anotar para trabajar en la cocina o como asistente. Pero yo no, te pagan poco", dice.

"La primera semana la pasé mal. Estaba en una celda para dos personas y me pasaban la comida por una ventana -relata incómoda-. La cárcel federal estaba llena. Había presos de todo tipo pero muchos por drogas".

La mujer, de quien no se proporcionó el nombre, había vivido en Estados Unidos durante siete años. 

En Buenos Aires, acudió a una gestora que la ayudó a juntar los papeles para obtener la visa en la embajada de Estados Unidos, que efectivamente le fue otorgada. "Pero en la declaración jurada no figuraba que había residido siete años en Estados Unidos, sino 15 días", dice.

El día en que llegó a Miami, algo en el pasaporte llamó la atención del personal de Aduanas y comenzaron las preguntas. Luego empezó una pesadilla que jamás había sospechado.

"Migración se está poniendo dura. Ahora quieren poner aquí la ley de Arizona", comenta un cubano también preso por problemas migratorios. (Especial)