Michelle Obama llegó ayer a la Costa del Sol acompañada por su hija Sasha, para pasar junto con unos amigos días de descanso y relax hasta el domingo. Vestida de negro, con gafas de sol, pelo recogido y un bolso de viaje, la esposa de Barack Obama se alojó en un lujoso hotel cercano a Marbella. El presidente de EEUU, que cumplió ayer 49 años, se quedó en Chicago. Casi toda España está pendiente de las vacaciones de Michelle, de 46 años.
Michelle cautiva a los españoles
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