CARACAS.- Luego de romper relaciones diplomáticas con Colombia, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ordenó el alerta en la frontera ante una posible agresión.
Hoy, durante una sesión especial de la OEA, los representantes colombianos denunciaron, apoyados por varios documentos, la presencia en Venezuela de 1.500 guerrilleros y decenas de campamentos que esta comisión debería ir a verificar.
El presidente venezolano subrayó que "si hubiera algún campamento guerrillero colombiano (en territorio venezolano) sería sin autorización" de su Ejecutivo.
Chávez, que ya congeló las relaciones con Colombia hace un año por un acuerdo militar entre Bogotá y Washington, ordenó a las Fuerzas Armadas que estén en alerta máxima en la frontera.
Además, culpó al presidente saliente Alvaro Uribe de la crisis en las relaciones e insinuó que es capaz de provocar un enfrentamiento armado entre los dos países antes del fin de su mandato, a principios de agosto.
"Uribe es un enfermo lleno de odio. No aceptaremos ningún tipo de agresión ni violación a nuestra soberanía", agregó, considerando que Uribe "se va caminando al basurero de la historia" y terminó aislado sus ocho años de presidencia.
Así, confió en que el mandatario electo, Juan Manuel Santos "tome cartas racionales en el asunto porque hay una locura desatada en el Palacio Nariño", sede de la presidencia colombiana.
"Uribe es capaz de mandar a montar un campamento simulado del lado venezolano para atacarlo y causar una guerra (...) A una guerra con Colombia habría que ir llorando, pero habría que ir", advirtió el mandatario, quien a principios de 2008 ya mandó desplegar tropas en la frontera con Colombia.
El gobierno de Chávez dio tres días a los diplomáticos colombianos para que abandonen el país. "Hemos enviado una nota al encargado de negocios de la República de Colombia en Caracas para que en 72 horas cierren su embajada y se retiren del país", informó el canciller Nicolás Maduro.
En un intento por aplacar la tensión, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, pidió a Colombia y Venezuela que "calmen los espíritus y busquen un camino" para el entendimiento. (AFP-NA)