LA HABANA.- Familiares de una decena de presos políticos, que son parte de los 52 que el Gobierno cubano prometió excarcelar tras un histórico diálogo con la Iglesia Católica, fueron agrupados ayer en La Habana para viajar con ellos a España, señalaron fuentes de la oposición.
Al mismo tiempo, los 10 presos políticos que serían excarcelados fueron concentrados en la clínica de la prisión Combinado del Este, en La Habana, donde se les realiza controles de salud y preparan la documentación para que viajen "a partir del lunes (por hoy)", señalaron a su vez los familiares de los presos.
"Ya hay varias familias reunidas en un instituto del Ministerio del Interior que está cerca de Valle Grande, en La Habana", señaló anoche la disidente Martha Beatriz Roque, quien habló por teléfono con la esposa del preso político Normando Hernández, desde el lugar donde están concentrados.
Roque señaló que la esposa de Hernández, Yaraí Reyes, preguntó si lo vería antes de viajar pero un funcionario de la seguridad del Estado le respondió que "sólo se verán cuando suban la escalerilla del avión".
Reyes comentó también que fue informada que el viaje sería en un avión rentado en lugar de usar una línea comercial, aunque fuentes del Gobierno no han confirmado el dato.
Irene Viera, esposa del preso político Julio César Vázquez, dijo que su esposo y varios disidentes más estaban en la clínica del penal Combinado del Este para hacerse un chequeo médico antes salir para España.

Sorpresa
El Gobierno cubano sorprendió esta semana al anunciar la excarcelación de 52 disidentes del grupo de 75 detenidos en el 2003 y condenados a penas de entre 6 y 28 años, lo que había provocado hasta ahora el rechazo internacional y fuertes críticas sobre el tema de los derechos humanos en la isla.
La Iglesia Católica, por su parte, adquirió en abril un sorprendente protagonismo dentro del panorama político local, después de desconfianzas mutuas generadas a partir de la revolución liderada por Fidel Castro, en 1959.
Hasta el sábado, 17 reclusos se alistaban con sus familiares para emprender viaje al país europeo, según un comunicado del Arzobispado de La Habana.
La Iglesia señaló que la propuesta de viajar a España es una opción, pero una parte de la oposición tiene dudas acerca de lo que ocurrirá con los que prefieran permanecer en la isla.
"Esa es la gran pregunta y todavía no tiene respuesta. ¿Van a ser liberados también?", preguntó Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, un grupo de madres y esposas que ayer marcharon por las calles de La Habana para exigir la liberación de sus parientes. "Mientras haya un sólo preso, seguiremos caminando", agregó antes de antes de comenzar la marcha que realizan todos los domingos.
En tanto, el ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, reiteró el sábado su voluntad de recibir a los cubanos que deseen emigrar, pero advirtió que su país no va a acoger a nadie "obligatoriamente".
La inesperada decisión del Gobierno cubano de liberar a los disidentes en un plazo máximo de cuatro meses obtuvo una buena acogida de parte de Europa y hasta de su enemigo, Estados Unidos.
Hasta ahora la prensa no ha tenido contacto directo con los familiares del primer grupo de presos políticos que saldrán hacia España.
Tampoco se han revelado otros detalles de este grupo, salvo que el ministro Moratinos dijo a medios españoles que una decena de excarcelados cubanos llegaría "a partir del lunes (por hoy)" con sus familiares a la nación europea. (Reuters-Especial)