"Dije exactamente todo lo que pasó. Hubo otras personas en la pelea, pero no lo pudimos comprobar". Así se expresó esta mañana Lucía Rossi en Tribunales, adonde fue a declarar en la causa en que se investiga la pelea que mantuvo con Alejandra López Zelarayán a la salida de un boliche, hace dos meses.
La adolescente, de 18 años, ratificó todo lo que antes había denunciado (que fue atacada por una patota mientras se dirigía a una playa de estacionamiento) y negó haber insultado a la madre de López Zelarayán, como esta había declarado hace dos semanas, para explicar el origen de la rencilla.
"Jamás insulté a su mamá, estoy tranquila", aseguró. Cuando se le preguntó porqué no sabe decir quiénes supuestamente acompañaban a la otra joven, respondió: "cuando me golpearon, yo estaba en posición fetal, por eso no las pude identificar". La modelo declaró ante el fiscal Alejandro Noguera; tanto ella como López Zelarayán se encuentran imputadas en el caso, que está caratulado como "lesiones recíprocas".
Posturas encontradas
Alejandra declaró el 16 de junio y dijo a LA GACETA que se cruzó con Rossi en la esquina de Catamarca y 24 de Septiembre. "Iba con unas amigas y ella me dijo: ?¿Qué hacés acá? Andá a cuidarla a tu mamá, que se está muriendo en tu casa?; yo reaccioné y la insulté. Entonces, me tomó de los pelos y yo hice lo mismo", afirmó.
Por su parte, Rossi dijo que había salido del boliche junto con un amigo. De pronto -explicó- un grupo de chicas, entre las que estaba López Zelarayán, empezó a insultarla, trató de prenderle fuego a su pelo, le arrojó una botella y en una esquina -añadió- la golpeó brutalmente. LA GACETA ©